Descubre la historia de Casa Corata, una casa rural en Jabugo nacida de un cambio de vida y del deseo de volver a nuestras raíces en la Sierra de Huelva y compartir una forma de vida más conectada con la naturaleza.

¡Hola!
Soy Joanna, nací y me crié en Jabugo, un pueblo al que siempre he estado profundamente unida. Cuando terminé el instituto me fui a Sevilla para estudiar Medicina y, tras finalizar la carrera y el MIR, comencé a trabajar como médico de urgencias y emergencias extrahospitalarias en el área de Sevilla Sur en 2009.

Fran, mi marido, es Técnico en Emergencias Sanitarias. Nos conocimos en 2010 y durante muchos años compartimos profesión, guardias, kilómetros de carretera y muchas experiencias a bordo de una ambulancia.
En 2016 llegó Clara, nuestra hija, y puso nuestra vida patas arriba de la mejor manera posible.

Siempre hemos sido unos enamorados de la naturaleza, de los espacios abiertos, de la vida al aire libre y de disfrutar las pequeñas cosas con calma y consciencia. Nos apasionan los viajes tranquilos, descubrir los lugares desde dentro, caminando sus calles, conociendo a su gente y disfrutando de sus tradiciones y su gastronomía. Nos atrae esa forma de viajar que permite conectar con el entorno y vivir cada experiencia sin prisas.
Precisamente de esa filosofía nació Casa Corata.
El comienzo de Casa Corata
Este proyecto surge de un sueño compartido: regresar a nuestras raíces y construir una vida más conectada con la naturaleza, el entorno rural y los valores que siempre hemos querido transmitir. Queríamos crear un espacio donde otras personas pudieran disfrutar de esa misma sensación de tranquilidad, autenticidad y bienestar que nosotros encontramos en la Sierra de Huelva.
En 2022 encontramos en Jabugo una antigua casa serrana centenaria, no tenía ningún vínculo familiar con nosotros, pero vimos en ella algo especial. Vimos el potencial para convertirse en el hogar que imaginábamos y en un lugar donde otras personas pudieran descubrir Jabugo y la Sierra de Huelva de una forma tranquila y auténtica. Comenzamos entonces un intenso proceso de rehabilitación que se prolongó durante dos años, trabajamos con ilusión, esfuerzo y muchísima dedicación para devolverle la vida, respetando su esencia y adaptándola a las necesidades de quienes buscan una estancia cómoda, acogedora y sostenible.


En 2024 llegó el gran cambio. Cambiamos de casa, de colegio, de trabajo, en definitiva, un cambio de vida. Fue el año en que decidimos apostar por el proyecto que llevábamos tanto tiempo imaginando y que tanto nos ilusionaba. Finalmente, en julio de 2024, Casa Corata abrió sus puertas.



¿Por qué Casa Corata?
Muchos huéspedes nos preguntan por el origen del nombre. El nombre también tenía que contar una parte de nuestra historia.
En Jabugo, el «corato» es la piel del cerdo, uno de los símbolos más representativos de nuestra cultura y de nuestra tradición gastronómica. Además, a los habitantes de Jabugo se nos conoce en muchos pueblos de la Sierra como «coratos» y «coratas». Por eso, cuando llegó el momento de poner nombre a nuestro alojamiento, no tuvimos dudas: queríamos que reflejara nuestras raíces y nuestro vínculo con esta tierra.
Casa Corata es nuestra manera de llevar un pequeño trocito de Jabugo a quienes nos visitan.

Una aventura familiar
Hoy seguimos combinando nuestras profesiones con este proyecto familiar.
Yo sigo trabajando como médico de urgencias extrahospitalarias, aunque ahora lo hago en la Sierra de Huelva. Además, me encargo de las redes sociales y colaboro en la gestión y comunicacion del alojamiento.
Fran decidió aparcar la ambulancia para dedicarse por completo a la gestión y mantenimiento de Casa Corata, cuidando cada detalle para que nuestros huéspedes se sientan como en casa desde el primer momento.
Y Clara, nuestra pequeña gran ayudante, participa a su manera en esta aventura familiar. Le encantan las manualidades y muchas de las ideas relacionadas con los detalles, el merchandising y la publicidad llevan su sello personal.

Nuestra manera de entender el turismo rural
Casa Corata nace precisamente de todo aquello que nosotros buscamos cuando viajamos y cuando disfrutamos de nuestro tiempo libre.
Nuestra casa está pensada para quienes buscan algo más que un lugar donde dormir. Queremos ofrecer una experiencia de turismo rural basada en el descanso, la armonía, el silencio, la naturaleza, el deporte al aire libre y el respeto por el entorno.



Hemos creado un hogar donde desconectar de la rutina, disfrutar de las pequeñas cosas y compartir tiempo de calidad con la familia o los amigos y descubrir la belleza de Jabugo y del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche.
Porque para nosotros el verdadero lujo es el tiempo: tiempo para descansar, para compartir, para respirar aire puro y para volver a conectar con lo que realmente importa.
Esta es nuestra historia.
Ahora solo falta que vengáis a vivir un pequeño capítulo de ella con nosotros.
Os esperamos en Casa Corata.

Cada familia tiene una historia, bienvenidos a la nuestra!
Casa Corata
Clara, Fran y Joanna